Glándulas Periuretrales Descritas por Joaquín Albarrán

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Revista Cubana de Urología, Volumen 5, Número 2 (2016)

Glándulas periuretrales descritas por Joaquín Albarrán

The periurethral glands as Joaquín Albarrán has described


El Comité Editorial de la Revista Cubana de Urología convino en reproducir el artículo que aparece a continuación, motivados por lo interesante que resulta para los urólogos cubanos conocer la importante contribución realizada por Joaquín Albarrán referida al tema del desarrollo de las glándulas periuretrales y prostáticas.

Se transcribe el contenido original del texto; solo se modificaron algunos aspectos formales que consideramos necesarios, para que este se avenga en algún sentido al formato de nuestra publicación, y para que se favorezca la lectura. Esperamos que nuestro propósito atenúe cualquier inconveniente.


Homenaje a la Memoria de Albarrán en el Centenario de su fallecimiento (1911-2011)*

Dr. Santiago Paredes Ponciano*

T.M. José Soldado Muro *

*Urólogo vinculado a histología para la investigación biomédica de próstata. 
Profesor Principal Cesante de la Facultad de Medicina de la Universidad 
Nacional de Trujillo-Perú.

  *Profesor Cesante de la Cátedra de la Histología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Trujillo-Perú.


 

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Joaquín Albarrán

 

PARADIGMA Y ARTÍFICE DE LA UROLOGÍA MUNDIAL

"Urólogo completo, calificación que le ha sido dada porque cultivó no solo la dimensión clínica-quirúrgica, sino también, la científica de la especialidad, vinculándose con Ranvier, famoso histólogo de su época (La anatomía patológica aun no existía).

Creo que en nuestra especialidad, el mejor homenaje que podemos rendirle es reivindicar el injusto olvido de su genial descubrimiento, hecho con rigor científico en el área de la embriología e histología, de las glándulas prostáticas centrales o "periuretrales" que llevan su nombre, basado en el diferente origen embriológico con respecto al resto de la glándula, región periférica o próstata propiamente dicha, según propia denominación del autor. Es más, esta autoridad de la Urología señaló que en ellas tenía su origen anatómico, la hiperplasia benigna de próstata (HBP),"adenoma" según su concepto (Fig.1).

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Tan pronto como al año de su fallecimiento, empezó el cuestionamiento a su genial descubrimiento. Lowsley2 autoridad urológica americana de la época, al describir la estructura lobulada de próstata fetal humana, observó la existencia de las glándulas "periuretrales" de Albarrán pero, por su localización superficial (submucosa de la pared uretral proximal), concluye que ellas no forman parte de la próstata.

Sin embargo, Weyrauch3 renombrado urólogo inglés, dice lo siguiente al ocuparse de la embriología: "En adición a las glándulas prostáticas principales dos grupos de glándulas prostáticas accesorias desarrollan, el grupo sub cervical de Albarrán que en etapas avanzadas de la vida da origen al lóbulo medio de la HBP y el grupo de las glándulas sub trigonales de Home que da origen al lóbulo subtrigonal de la HBP" (Fig. 2). El grupo sub cervical de las glándulas de Albarrán (flecha blanca) desarrolla un mes después de la aparición de la "próstata”. Consisten en pequeñas y delicadas evaginaciones del piso de la uretra prostática proximal al cuello vesical…".

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Comentario: El lóbulo medio de la masa hiperplásica o lóbulo de Albarrán, frecuentemente es confundido en el diagnóstico por imágenes, con el lóbulo medio de Morgagni de la antigua o clásica anatomía lobular prostática, sin embargo en ella, las glándulas de Albarrán también son consideradas como parte de la estructura de este órgano glandular (Fig. 3).

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Este diferente origen embriológico, es un hecho que sirvió a Albarrán para su clasificación anatómica, como señalamos al inicio y, afirma además que en ellas desarrolla el lóbulo medio, sub cervical del "adenoma" (lóbulo de Albarrán, denominado así en honor a su descubridor) (Fig. 4A).

El patólogo americano McNeal4 se solidariza con la opinión de Lowsley, que las glándulas de Albarrán no pertenecen a la próstata por su localización superficial y, además agrega, dada su pequeñez no pueden ejercer la función prostática. Por tal motivo propone una nueva anatomía de próstata humana, en la cual la zona central es diferente a la zona central de Albarrán y, más bien ella, coincide con el lóbulo medio de Morgagni de la clásica y obsoleta anatomía lobular de esta glándula; la zona "periférica" de la clasificación de este autor es similar al clásico lóbulo posterior de próstata y, a la zona periuretral o central de Albarrán la denomina "órgano periuretral" no prostático, sin especificar su naturaleza, separado de la "próstata" por el "esfínter pre prostático" (esfínter "liso" de Albarrán) que según la anatomía comparada, es el músculo uretral en el animal (túnica muscular de la pared de la uretra prostática proximal, en el ser humano).

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McNeal , ya citado, contradictoriamente afirma que del "órgano periuretral no prostático" nace la HBP, en comunicaciones posteriores, se rectifica, afirmando que el lugar más frecuente de origen anatómico de esta neoplasia benigna, es la zona de transición de Gil Vernet (Fig.5). En esta área de la próstata se encuentra el subgrupo montanal de las glándulas de Albarrán, que como se sabe, dan origen a los lóbulos laterales de la HBP (Fig.4B). Desafortunadamente la comunidad científica internacional ha aceptado esta propuesta relegando al olvido la de Albarrán.

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Comentario: La ZT de Gil Vernet es un plano horizontal que pasa por el centro del veru montanum y divide a la zona craneal de la porción caudal de la próstata en las que este autor divide a la glándula.

Los autores de este trabajo5 han seguido la línea de investigación de Albarrán y homologado las dos zonas prostáticas central o periuretral y periférica de su clasificación (Fig. 1) con la parte diseminada (pars disseminata prostatae, según nomenclatura de la anatomía comparada) intra uretral o intra mural y, la parte compacta de la glándula (corpus perostatae, según nomenclatura de la anatomía comparada) extra uretral o extramural, de un modelo animal natural adecuado para el estudio de próstata humana que proponemos, concretamente la rata albina macho (Fig. 6 A y B)

Comentario: En la próstata humana Albarrán utilizó nomenclatura propia (Fig. 1) y no la científica de la Anatomía Comparada (Fig. 6B) para su clasificación anatómica, pero por sus conocimientos de embriología e histología describió correctamente la estructura dual o mixta de esta glándula.

También hemos probado en este roedor, la naturaleza prostática de las glándulas "periuretrales" o "centrales" de Albarrán en el hombre (parte diseminada de la glándula en el animal), confirmando la acertada opinión de esta autoridad urológica, cuestionada por los autores arriba citados (Fig. 7).

De otro lado, hemos verificado el nacimiento de la hiperplasia benigna de la próstata (HPB) en este roedor en las glándulas de la parte diseminada de la próstata en la pared uretral pelviana, homólogas a las glándulas "centrales" o "periuretales"de Albarrán en el ser humano y, no en la "zona de transición" como propone McNeal (Fig. 8).

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Lowsley O.S.1912 (Citado por McNeal)

2. Cifuentes P, Sáinz de Aja EA. Prácticas de Urología y Sifiolografia (sic). Madrid: J Morata; 1927.

3. Weyrauch HM. Surgery of the Prostate. Philadelphia and London: W. B. Saunders Company; 1959.

4. Mc Neal JE. Structure and pathology of the prostate. Edited by Goland M, ME, LLD. Illinois: Springfield. (Charles C Thomas. Publisher); 1975.

5. Paredes S, Soldado J. Parte diseminada de próstata de rata normal con hiperplasia benigna espontánea. (Estudio histológico e histoquímico). Revista Médica de Trujillo. 1998; 2(1).

 

Disponible en:

http://www.revistaciencias.com/publicaciones/EEVAkpEVkEpUoQmWEj.php

Santiago Paredes Ponciano. Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Trujillo-Perú.

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José Soldado Muro. Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Trujillo-Perú

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¿UN HOSPITAL ONCOLÓGICO O UN HOSPITAL ONCOIÁTRICO?

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Espacio para médicos clínicos y no para científicos

La filosofía de un centro oncológico europeo moderno como por ejemplo The Netherlands Cancer Institute Antoni van Leeuwenhoek Ziekenhuis es la siguiente:
"Para mejorar el tratamiento del cáncer necesitamos una mayor comprensión de cómo funcionan las células normales y en qué fallan cuando se convierten en células de cáncer. Los descubrimientos hechos en el laboratorio son de este modo la clave que puede abrir el camino hacia las nuevas terapias. El instituto de cáncer de los Países Bajos (NKI) anima a científicos y clínicos a que trabajen juntos, formando equipos integrados que puedan convertir rápidamente los nuevos conocimientos en terapias y probarlos en la clínica. Esta colaboración cercana, unida a científicos y clínicos de fama mundial, estudiantes altamente motivados e instalaciones excepcionales, han hecho del NKI un centro internacionalmente reconocido por la excelencia en la investigación del cáncer".
Cabe recordar que las células cancerosas son muy diferentes de las del tejido normal del que proceden.

Hospital Oncológico de Trujillo-La obra
Como se conoce, la obra se levanta en la extensa área que ocupaba la ex planta lechera. Ahí se realizan los trabajos de remodelación de ambiente para Centro Quirúrgico, Hospitalización, Consultorio Externo y Quimioterapia; asimismo, oficinas para la Dirección, Administración y Residencia Médica. Además se acondicionará un módulo para almacén, lavandería y repostería. Como obras complementarias se ha previsto un cerco de la fachada principal, caseta de vigilancia y caseta de fuerza.

Nos preguntamos:
¿Y el área para la investigación biomédica oncológica en este nosocomio?
El Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN) de Lima ha comprendido la filosofía de un hospital world-class (sinónimo de excelencia, de clase mundial) al declarar que el trabajo científico que ellos realizan: "marca la diferencia con otros centros hospitalarios al no ser consumidores de conocimientos sino promotores y generadores de este".
Por tanto, a nuestro juicio, si el Hospital "Oncológico" de Trujillo no va a producir ciencia sino curación de enfermos solamente, no debe denominarse "oncológico" sino oncoiátrico. Según la glosemática médica, los sufijos logos y iatros significan tratado (Doxa) y curación (Praxis), respectivamente. Ejemplos: Psicología y Psiquiatría, Gerontología y Geriatría, Paidología y Pediatría, Cosmetología y Cosmiatría, Urología y Uriatria (Se acostumbra denominarlas Uro ciencia a la Urología o área científica de la especialidad y "Urología" a la Uriatria o dimensión práctica clínica quirúrgica epidemiológica de la misma), etc. La medicina clínica no es una ciencia en sí misma, es mucho más compleja que eso; ciencia es la Biología, asignatura teórica que sirve de fundamento al ejercicio práctico de la profesión médica. De ahí el nombre de Biomedicina a una carrera distinta a la de Medicina y, por tanto tienen currículo diferente (En nuestro país aún no existe esta carrera profesional universitaria) y su finalidad es la investigación biomédica, que por tal motivo ésta se realiza por algunos investigadores no escolarizados (Prácticos en una especialidad médico- quirúrgica, vinculados por afición a una ciencia (Histología para la investigación biomédica de próstata, en nuestro caso).

Actividad terapéutica y científica
De otro lado, si se adoptara la política que proponemos, de dar espacio en este centro hospitalario a inaugurarse el próximo mes, no solo a la actividad terapéutica sino también a la científica, se justificarían aún más las palabras de un médico trujillano que labora en el INEN, quien resalta la superioridad en algunos aspectos tecnológicos de este nosocomio trujillano, con respecto al de Lima, según la noticia siguiente: "El servicio de radioterapia que se brindará en el Hospital Oncológico de Trujillo será muy superior al que se administra en el Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN) - Lima, así lo afirmó el doctor Luis Pinillos, funcionario del INEN. Puede parecer una exageración pero es así, porque la tecnología moderna en la atención del cáncer avanza. Admito con alegría que tendremos que venir a capacitarnos a Trujillo, yo mismo tendré que venir a reciclarme", manifestó el galeno.
"Pinillos anunció que con el gobierno regional se convocará a concurso para captar personal que trabajará ad honorem en la operación en vacío, a fin de identificar fortalezas y debilidades, así cuando el hospital entre en funcionamiento tener que buscar al personal adecuado. Con este nosocomio se espera atender desde diciembre del presente año a 18 mil pacientes de cáncer que hoy no tienen a dónde acudir, dado que en el INEN de Lima solo se puede atender a 12 mil anualmente".

¿Es factible crear un laboratorio de Biotecnología Médica para la Investigación Biomédica en el Hospital "Oncológico" de Trujillo, como célula primordial de un centro de mayor categoría que puede venir después?
No sólo eso, debemos afirmar que es imperativo hacerlo, no solamente por lo que acabamos de decir sobre otros centros similares, sino porque se ha adoptado un nombre para esta entidad, el cual debe reflejar su esencia. Y, para ser consecuente con ella, debe ser no solo un hospital asistencial sino también científico.
El propio INEN durante muchos años ostentó un nombre inapropiado ya que "Instituto" se reserva en la comunidad científica internacional para los centros donde la investigación es esencial, hasta que lo justificó creando dentro de su ambiente físico el centro "Maes Heller" de "investigación oncológica", aunque no específicamente de investigación biomédica, que es la que propugnamos para el Hospital Oncológico de Trujillo, lo cual, de ser así, deviene en primer hospital oncológico peruano que no solo da trabajo a médicos oncólogos clínicos, cirujanos o no cirujanos, sino también a investigadores científicos biomédicos, convirtiendo a esta entidad en un auténtico hospital world-class.
Respondiendo a la pregunta bástenos con mencionar dos ejemplos en la historia de la medicina: Cuando Fleming, científico europeo, visitó EE.UU. y le abrumaban mostrándole grandes complejos industriales y fantásticos laboratorios, se aburría soberanamente. En Detroit se atrevió a declarar: "Ustedes, los americanos, hablan mucho de "labor de equipo" y de fantásticos laboratorios. Yo les digo que si para mi desgracia hubiera pertenecido a alguno de ellos...!no hubiera descubierto la penicilina!... Un biógrafo de este sabio colocó en su libro un epitafio estampando un pensamiento de Confucio, en relación a este insigne benefactor de la humanidad: "El que ante la ganancia piensa en la justicia y, frente al peligro ofrece su vida y, aun tras largos años no se desdice de las promesas que hizo en su juventud, tal hombre puede considerarse perfecto".
De otra parte, Banting y Best, en un mes, trabajando contra el tiempo, le habían solicitado a McLeod, quien tomó vacaciones, que les "preste" su laboratorio clínico, descubrieron la insulina, lo cual les valió el premio Nobel. Ello demuestra que es el factor hombre y no la infraestructura lo primordial en la investigación de la verdad científica.
Felizmente en Trujillo y, lo menciono a manera de ejemplo, también existen profesionales expertos en la investigación biomédica, no lo digo por mi persona, sino por mis colaboradores: José Soldado Muro, Tecnólogo Médico especialista en Histología e Histoquímica el uno y, Edgard Romero, Inmunólogo especialista en Inmunohistoquímica, con postgrado en Francia en el Instituto Pasteur. Con el primero, iniciamos en nuestro medio. hace muchos años, una línea de investigación biomédica en el área de histología, con la finalidad de encontrar un nuevo modelo animal de laboratorio que reemplace al perro, modelo inadecuado actualmente en uso, en el estudio de próstata normal y con HPB que se ajuste a los requisitos para el estudio de esta enfermedad en humanos.
El trabajo realizado y publicado en http://www.revistaciencias.com/publicaciones/EEVAkpEVkEpUoQmWEj.php, con el apoyo económico de la Dirección de Investigación de la Universidad Nacional de Trujillo, culminó con el descubrimiento de una hiperplasia prostática benigna (HPB) desarrollada espontáneamente en rata albina macho (hecho no comunicado anteriormente en la literatura revisada), histológica e histopatológicamente homóloga a la propuesta por Albarrán en 1920 para la especie humana y, por tanto deviene modelo animal adecuado para el estudio de esta enfermedad en el hombre.
El proyecto actual que tenemos en mente es el estudio inmunohistoquímico del tejido normal e hiperplásico de la parte diseminada de próstata (pars disseminata prostatae) descubierto en esta especie, con el objetivo de establecer su estado hormonal, hecho que se desconoce en el ser humano ya que la Anatomía Comparada de próstata sólo es conocida en Zoología y Medicina Veterinaria, paso previo en la búsqueda de la causa de esta frecuente enfermedad del hombre y, por supuesto lograr el tratamiento racional.
Pero, este proyecto se halla en stand by por falta de un Laboratorio de Biotecnología implementado para este tipo de investigación biomédica, que como repetimos en la actualidad, por ejemplo, no se realiza ni en el INEN, ya que, si no nos equivocamos, la investigación básica que en dicho centro se efectúa en el laboratorio, dirigida al problema del virus del papiloma humano, es de tipo clínico-epidemiológico y no biomédico. El virus es detectado en un laboratorio de alta tecnología en pacientes con esta enfermedad pero no ha sido descubierto en dicho centro de investigación.
El equipo de trabajadores de la ciencia mencionado, en el cual tengo el honor de participar como investigador responsable, está llano a trabajar ad honorem, pero sus miembros no cuentan en la actualidad con la implementación y espacio adecuados (laboratorio de biotecnología en el Hospital próximamente a inaugurarse) para sus actividades de investigación biomédica. Por tanto esperamos que las autoridades locales de salud inicien una campaña destinada a promover esta idea que redundará en un mayor prestigio para el Hospital "Oncológico" próximo a inaugurarse en nuestra ciudad.

Santiago Paredes Ponciano
Médico-Urólogo, Profesor cesante de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad Nacional de Trujillo, vinculado en investigación biomédica a histología, para el estudio de la próstata.

José Soldado Muro.
Tecnólogo Médico, Profesor cesante de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad Nacional de Trujillo, responsable del área de Investigación Médica en la Especialidad de Histología e Histoquímica.

PRÓSTATA FEMENINA

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La próstata femenina: Historia, Morfología funcional e implicaciones sexológicas


Zaviaccic, M., Zaviacic, T., R:J.,Breza, J., Holoman, J. 2000. Sexologies. Vol., N° 41

 

 

Corte Histológico que muestra la próstata femenina. Anim. Reprod. v.3, n.1, p.3-18, Jan/Mar 2006

 

Resumen

Reinier de Graaf, un  Fisiólogo e Histólogo Holandés, fue el primero en describir la próstata femenina y en usar este término, así como también en intentar explicar la función de este órgano femenino. La descripción del Ginecólogo Escocés Alexander J: C. Skene se convirtió en el tema de un considerable debate, aumentando la falta de interés e importancia hacia la próstata femenina a pesar de los importantes  estudios del Ginecólogo Americano Huffman.

Al inicio del Siglo XX, la próstata femenina era referida como los ductos parauretrales y glándulas de Skene, es decir como un órgano vestigial, rudimentario e insignificante, sin ninguna importancia en la vida de la mujer.

La producción de Antígeno Prostático Específico en las glándulas parauretrales  y ductos de Skene y los parámetros estructurales y funcionales, así como las enfermedades similares a aquellas de la próstata masculina han proporcionado evidencia convincente para aceptar la existencia de la próstata en la mujer.

El Comité Federativo Internacional sobre Terminología Anatómica (CFITA), en la Reunión del 2001, en Orlando, FL.  USA. , ha acordado mencionar el término próstata femenina (prostata fiminina) en su nueva edición de Terminología Histológica que se publicó en Octubre del 2008. Esta decisión prohíbe el uso posterior de los términos de glándulas parauretrales  y ductos, o el de glándulas de Skene para designar la próstata en la mujer.

La investigación contemporánea presenta a la próstata femenina como un órgano con parámetros inferiores (peso, tamaño y productividad funcional) si se le compara con la próstata masculina. Su peso  promedio es de 5.2 g. representando 1/5 parte del peso de una próstata masculina del adulto. La próstata femenina está situada en la pared de la uretra lo que limita su tamaño y peso. A pesar de su menor tamaño, su  cuerpo celular desempeña una función exocrina (producción de fluido prostático femenino) y neuroendocrina.

La próstata femenina posee histológicamente las mismas estructuras que la próstata del hombre, por ejemplo, sus glándulas, ductos y músculo liso. Los ductos son más numerosos que las glándulas y también exceden el número  de ductos que posee la próstata masculina. La estructura, incluyendo la ultraestructura de células secretorias (luminales), basales (de reserva) y células intermedias de las glándulas prostáticas femeninas, corresponde a la estructura de las mismas células en las glándulas de la próstata en un hombre adulto.

La musculatura lisa (tejido músculo fibroso) es también más abundante en la próstata femenina comparada con la masculina (Zaviacic, 1987, 1999; Zaviacic y col. 2000). Los ductos prostáticos (parauretrales) no se abren hacia la vulva a los lados del meato de la uretra femenina, ellos más bien penetran hacia el lúmen de la uretra a lo largo de toda su longitud (Huffman, 1948; Zaviacic et al. 1999; Zaviacic et al. 2000), y es a través de la uretra y no a través de aberturas separadas que la próstata femenina descarga su contenido (Zaviacic , 1999; Zaviacic et al 2000

Esto excluye el término de “glándulas de Skene”, o la descripción histológica del término “glándulas parauretrales y ductos”, aún usado incorrectamente en la actualidad por algunos para identificar a la próstata femenina. La decisión terminológica de la CFITA al introducir el término “prostata feminina”, toma en consideración los nuevos datos en la investigación de la próstata femenina.

 

Algunos datos importantes:

  • El peso promedio de la próstata femenina adulta es de 5,2 g.
  • Representa la quinta parte del peso promedio del adulto varón.
  • Sus dimensiones promedio son de 3,3 x 1,9 x 1,0 cms.
  • El tipo de próstata más frecuente es el meatal en el 70% de las mujeres.
  • La próstata ofrece líquido prostático durante la eyaculación prostática.
  • Su anatomía está reconocida a nivel mundial y figura en las publicaciones de la Comisión Federativa Internacional sobre Terminología Anatómica.
  • A la fecha se le reconocen dos tipos de funciones: la función exocrina en la cual secreta PSA, fosfatasa acida prostática y fructosa; y la función endocrina, secretando mínimas cantidades de serotonina

 

Conociendo a la próstata femenina

- T.M. José Soldao Muro

Durante el desarrollo embriológico inicial, el patrón básico es femenino, es decir, todos somos mujeres. Esto cambia cuando el embrión masculino empieza a producir sus propias hormonas, alrededor de la octava semana de gestación. Sólo entonces el desarrollo físico de los cuerpos masculino y femenino diverge, aunque menos de lo que muchos presumen.

Es necesario que el embrión femenino inicialmente tenga estructuras que puedan diferenciarse ya sea en los órganos sexuales y reproductivos “masculinos” y “femeninos”. Esto significa que el tejido (seno urogenital) a partir del cual se desarrolla la glándula prostática masculina, debe estar presente también en la mujer. Esto da como resultado que la mujer posea también una glándula prostática.

La próstata femenina es una glándula y NO ES EXCLUSIVA  del sistema reproductor masculino, ya que también se encuentra en hembras de varios mamíferos, incluyendo a los seres humanos y roedores.

En los hombres, la morfogénesis de próstata es un evento controlado por los andrógenos, que actúan indirectamente a través de factores paracrinos secretados por el tejido mesenquimatoso.

En las mujeres, el desarrollo embrionario de la próstata transcurre en un ambiente sin hormonas esteroides, pero la presencia de estas hormonas en el organismo adulto induce  la diferenciación y la actividad secretora de las células prostáticas.

El creciente interés en la próstata femenina se debe a su papel biológico en la producción de líquido prostático, que participa en la nutrición y en los procesos de mantenimiento de los espermatozoides en su camino hacia el óvulo; y además de ser un tejido  potencial de causar lesiones benignas y malignas.

En la última década se han descrito casos de prostatitis, hiperplasia prostática y cáncer prostático en mujeres…!

Mientras que los andrógenos inducen  la diferenciación, desarrollo y la actividad secretora de la glándula prostática; los estrógenos parecen modular los efectos androgénicos, el mantenimiento de la fisiología normal y el crecimiento de la próstata.

La exposición prolongada a las hormonas sintéticas (Anticonceptivos hormonales y los Fármacos de reemplazo), que interfieren con el balance hormonal de las mujeres, pueden provocar cambios importantes en la próstata femenina y su fisiología.

DESCUBREN RIESGOS INESPERADOS EN LAS NUEVAS CÉLULAS MADRE

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Noticias Médicas

 

DESCUBREN RIESGOS INESPERADOS EN LAS NUEVAS CÉLULAS MADRE

 

-No se borra por completo el programa genético

-Las células reprogramadas conservan cierta memoria de su origen en el cuerpo.

 

JAVIER SAMPEDRO

Las nuevas estrellas de la investigación en medicina regenerativa, las células madre iPS o de la tercera vía, acaban de sufrir su primer tropezón serio. El proceso de reprogramación que se usa para obtenerlas a partir de simples células de la piel no es perfecto: las células madre iPS preservan en su genoma cierta memoria de su origen adulto, y esas marcas persisten en cualquier órgano o tejido que se derive de ellas. El problema tendrá que ser resuelto antes de poder usar esos tejidos para trasplantes, que es la gran esperanza que suponen estas técnicas para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas y autoinmunes, la diabetes y otras dolencias hoy incurables.

Desde su descubrimiento hace cuatro años por el investigador japonés Shinya Yamanaka, de la Universidad de Kyoto, las células iPS (induced pluripotent stem cells, o células madre de pluripotencia inducida) han revolucionado la investigación en medicina regenerativa. Se obtienen retrasando el reloj (reprogramando) a simples células de la piel o el pelo de un paciente, pero son tan versátiles como las células madre embrionarias.

Tras unos años de avances prometedores sobre las células iPS, un equipo dirigido por Joseph Ecker, del Instituto Salk de California, ha descubierto ahora un problema inesperado. El proceso de reprogramación que transforma las células de la piel en células madre no borra por completo el programa genético de las primeras. Algunos puntos calientes (hotspots) del genoma persisten en su estado de piel adulta, y siguen así incluso después de que los científicos conviertan las células iPS en otros tipos de tejidos aptos para trasplantes.

El trabajo se presenta en Nature, y uno de sus autores es James Thomson, el embriólogo de la Universidad de Wisconsin que obtuvo en 1998 las primeras células madre de embriones humanos y abrió así un nuevo continente a la medicina regenerativa.

Pese a la gran promesa de las células iPS, las líneas de investigación que ahora mismo están más cerca de una aplicación clínica se basan en células madre embrionarias. Y también son estas las que se han visto afectadas por un parón judicial en Estados Unidos. El conservadurismo religioso se opone a estas células porque implican la destrucción de embriones humanos de dos semanas congelados en las clínicas de fertilidad. Las células iPS no requieren ese paso.

Los problemas de reprogramación detectados por Ecker tienen relación con una de las áreas de investigación más activas de la biomedicina actual: la epigenética. Durante el desarrollo embrionario, las células son asignadas a un destino según su posición, pero luego deben recordarlo mientras se mueven y proliferan.

Esa memoria no está escrita en la secuencia de ADN (ccatatgg...), sino en otras moléculas que se le pegan encima, y por eso se llama epigenética (encima de los genes, literalmente). Las principales entre esas moléculas son unas proteínas llamadas histonas y el radical más simple de la química orgánica: el metilo (-CH3), que se puede pegar tanto a las histonas como al propio ADN. Por lo común, la metilación de un gen en una célula conduce a su inactivación en todas las células que descienden de ella: de ahí la memoria.

Ecker y sus colegas han examinado por primera vez los metilomas, o perfiles de metilación del genoma, de cinco líneas células iPS humanas mantenidas en cultivo, y los han comparado con los de células madre embrionarias, células madre adultas (las que renuevan ciertos órganos del adulto, como la piel) y otros tipos celulares diferenciados (especializados) a partir de los anteriores.

Los resultados muestran que la mayor parte del metiloma de las células iPS es idéntico al de las células madre embrionarias, como cabía esperar dado el idéntico potencial de desarrollo de ambas. Pero no del todo: por un lado, el metiloma difiere un poco entre unas líneas iPS y otras. Y todas ellas difieren de las células embrionarias en varias zonas del genoma. Sobre todo cerca de las puntas de los cromosomas (telómeros) y de otras zonas (centrómeros) esenciales para el reparto equitativo del material genético entre las dos células hijas.

El método de reprogramación descubierto por Yamanaka es muy simple: consiste en añadir a las células de la piel tan solo cuatro genes, o bien las cinco proteínas que esos genes fabrican. Esta simplicidad es muy deseable si estas técnicas están llamadas a llegar algún día a la práctica clínica.

Pero algunas de las imperfecciones que muestran las iPS en sus perfiles de metilación -o en el estado epigenético del genoma- se deben a que ese proceso de reprogramación es imperfecto. Es decir, que algunas de las zonas del genoma que están metiladas en las células originales de la piel siguen estándolo en las células iPS reprogramadas a partir de ellas. Pero no lo están en las células madre embrionarias. Es la primera diferencia importante hallada entre estos dos tipos de células, y supone una llamada a la precaución para los científicos del sector.

Fuente: IntraMed

LA TUBERCULOSIS: POR QUÉ SIGUE SIENDO UN PROBLEMA

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Del romanticismo a la resistencia 

Tuberculosis:  Por qué sigue siendo un problema

Sus orígenes en el romanticismo desembocan en un presente de multirresistencia y formas clínicas graves. Una historia repleta de metáforas y celebridades: Kafka, Chopin, Keats.

Por Marcelo Rodriguez

Imagen: FRANZ KAFKA, FREDERIC CHOPIN Y JOHN KEATS, TRES GRANDES ARTISTAS TÍSICOS

“Ahora es el cáncer la enfermedad que entra sin llamar, la enfermedad vivida como invasión despiadada y secreta (papel que hará hasta el día en que se aclare su etiología y el tratamiento sea tan eficaz como hoy en día llegó a serlo el de la tuberculosis).” Cuando en 1978 Susan Sontag escribió La enfermedad y sus metáforas, no existía el temor que existe hoy por las superbacterias, ni por las formas resistentes de esta última. Durante las primeras décadas del siglo XX fue la enfermedad que más gente mató; en 1929, Alexander Fleming concretó su famoso descubrimiento “casual” de la penicilina, y poco más de una década después la tuberculosis era firme candidata a convertirse apenas en un recuerdo gracias a uno de los mayores inventos de la historia: los antibióticos. Los mismos a cuyo uso indiscriminado se atribuye ahora, justamente, la proliferación de nuevos microorganismos que causan formas de tuberculosis –y de muchas otras enfermedades bacterianas como la malaria, la gonorrea, las neumonías o la sífilis– resistentes al tratamiento habitual: “Queremos hacer un llamamiento para que el mundo entero se movilice y haga un mejor uso de estas poderosas armas mientras exista la oportunidad, y antes de que retrocedamos a la era anterior a los antibióticos”, llegó a decir el director del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Heymann, cuando presentó en 2008 el Informe sobre la tuberculosis multirresistente en el mundo.

Los motivos para preocuparse surgían del hallazgo de poblaciones en las que más del 10 por ciento de los casos no respondían al tratamiento estándar con isoniacida y rifampicina. El promedio mundial de esta forma multirresistente a drogas (MDR, multi-drug resistant) era menor al 5 por ciento (como referencia, la Argentina registra entre un 3 y un 4 por ciento de MDR en su población con tuberculosis). Se había detectado un record del 22 por ciento en Bakú (Azerbaiján), pero en la versión 2010 del Informe esa cifra es superada (28% de MDR al noroeste de Rusia) y se consigna, además, que en el mundo sólo un 7 por ciento de los casos resistentes son diagnosticados. Y los centros de vigilancia epidemiológica de al menos 59 países ya registran algún caso de tuberculosis XDR o ultrarresistente, a la que tampoco hacen mella las caras y poderosas drogas de segunda opción (amikacina, kanamicina, capreomicina), ni las fluoroquinolonas.

SIEMPRE UNA BISAGRA 

Destinado a marcar hitos en la historia médica, el Mycobacterium tuberculosis fue el primer microorganismo señalado como causa de una enfermedad. Es un bacilo –término que deriva de “bastoncillo” en latín, una bacteria de forma alargada– que recibió el nombre de su descubridor, Robert Koch (1843-1910). Su aparición bajo el microscopio, en 1882, fue piedra fundacional de la microbiología, el tiro de gracia para las concepciones místico-mágico-religiosas de la medicina, y abrió esa enorme puerta que hoy sigue abierta.

Aún aparecen anualmente en el mundo casi 10 millones de nuevos casos, y casi 2 millones de personas mueren a causa de ella, a pesar de la eficacia del cóctel de drogas usado como tratamiento estándar, que sólo cuesta en total unos 25 dólares. En la Argentina, la epidemia tuvo en esta pasada década una especie de meseta con 10 a 12 mil casos nuevos por año, y el tratamiento está totalmente cubierto por un programa nacional, pero no es fácil controlarla por la falta de llegada a poblaciones vulnerables y sobre todo por la evidente dificultad de los pacientes para seguir el tratamiento, lo cual aumenta el riesgo de que proliferen las formas resistentes.

La mitad de los casos se encuentra en el área metropolitana, pero hay áreas del Noroeste donde la proporción de casos triplica el promedio nacional.

ORGANISMOS SIN COMPETENCIA 

La zona oscura que se vislumbra en esa puerta abierta son las “superbacterias” que basan su éxito en tener a los antibióticos como aliados.

Tan común como el uso de antibióticos sin prescripción médica –hay países donde ni siquiera es necesaria– es recetarlos sin necesidad. Ante una afección de origen viral, por ejemplo, un antibiótico es inútil –ningún virus es sensible a ellos– y, en todo caso, no actúa más que como placebo. Un placebo con serios efectos colaterales y riesgos.

Otra práctica frecuente es la de suministrar antibióticos a pacientes hospitalizados para “cubrir todo el espectro posible de gérmenes patógenos”. Lo describe Mónica Müller en su libro Pandemia (2010), en el que trata diversas aristas del problema de la gripe A H1N1: quien en realidad se “cubre” con esta práctica no sería el paciente sino el médico que lo trata, ya que se asegura de “haber hecho todo lo posible” por el paciente si es que al final las cosas no salieran bien para este último.

Como todo organismo, las bacterias pueden mutar ocasionalmente. Y así protegerse de la acción de antibióticos que matan a la mayoría de sus pares. Pero estas bacterias “mutadas” serán insignificantes en condiciones normales. En cambio, cuando un antibiótico barre con las condiciones de vida de una cepa bacteriana, sólo las que han adquirido esa resistencia tendrán probabilidades de sobrevivir y reproducirse transmitiendo esa característica.

Por esto se considera que el uso indiscriminado de antibióticos activa este bien darwiniano mecanismo de “selección natural” que favorece la creación y proliferación de cepas bacterianas MDR y XDR.

UN EXTRAÑO CULTO DE LA ENFERMEDAD 

El bacilo ingresa por la vía aérea y, librado el ataque a su curso natural, provoca lesiones en el tejido pulmonar que pueden ir desde un infiltrado intersticial hasta la pérdida del tejido alveolar y la formación de las características cavernas (semejantes a tubérculos) que a veces se comunican entre sí. Hoy es importante detectar la enfermedad a tiempo para no llegar a esos estados, ya que esas perforaciones son irreversibles, aunque el paciente se cure.

Pero, hasta hace unos 70 años, la tuberculosis era una lenta y caprichosa condena a muerte. Durante los siglos XVIII y XIX resultaba evidente en las ciudades de Europa la mayor frecuencia de tuberculosis en las barriadas suburbanas con población más hacinada y empobrecida. Particularmente en quienes trabajaban en las minas de carbón. Era asociada con la polución que cada vez más comenzaba a llenar el ambiente de los grandes centros industriales. La imagen “romántica” de la tuberculosis empezó a surgir (con el Romanticismo, justamente, aunque valen las comillas) contemporáneamente a los primeros atisbos de socialismo, a la reacción de “lo humano” –las pasiones, la subjetividad, la expresión de los sentimientos como “lo más profundo”– en contraposición con la “brutalidad” de la máquina, que, según resultaba evidente, no había llegado al mundo para aliviar a las masas de las tareas mecánicas y poder cultivar su costado más propiamente humano, sino para imponerles nuevas condiciones de explotación.

Pero las clases más acomodadas tampoco se vieron a salvo de ella. Y ante la ausencia de soluciones médicas, idealizaron la figura del tísico como un outsider en su clase. Hicieron de ella un mito según el cual los síntomas de la tisis –otro nombre para la tuberculosis– convertían a quien los padecía en alguien  “interesante” (especialmente, suponemos, si no era pobre). Tal vez las “Polonesas” de Friedrich Chopin (1810-1849), una de las más ilustres víctimas del bacilo de Koch, den idea del mito creado alrededor de la enfermedad: con esa alternancia entre estados de profunda melancolía y exaltación pasional, entre la rebeldía y la serenidad contemplativa de la existencia, la sociedad enmascaraba el sufrimiento de quien pasaba de los repentinos accesos de tos al abatimiento físico, confundía el supuesto desprecio por la sociedad con la impotencia frente a la muerte, el rubor febril con una extraña salud rozagante, tanto que hasta circulaba la creencia acerca del mayor fervor sexual de las personas tísicas. La palidez y la pérdida de peso eran signos distintivos de quienes supuestamente habitaban esos paisajes sonoros.

BACTERIA A BORDO 

Así como hay mutaciones MDR, existe una cepa muy atenuada del Mycobacterium tuberculosis, que es el bacilo Calmette-Guerin, más conocido como BCG. Con éste se elabora la vacuna antituberculosa, que se administra a los niños a la semana de nacer, o ni bien adquieren el peso mínimo que se considera necesario para recibirla. La vacuna BCG protege en un 85 por ciento de contraer la enfermedad.

La bacteria cuenta en su cobertura externa con una proteína a la que se llamó tuberculina. Es inocua, pero cuando se inyecta a nivel subcutáneo en el brazo y la piel alrededor reacciona con eczema, evidencia de que el organismo la reconoce y que por lo tanto ha sido atacado alguna vez por el bacilo de Koch, aunque nunca haya adquirido la enfermedad. Esta prueba se llama reacción de Mantoux.

Se calcula que más del 30 por ciento de las personas ha sido infectada por el bacilo de Koch, aunque lógica y afortunadamente es mucho menos frecuente que se enfermen de tuberculosis. ¿Por qué?

Al ingresar por vía respiratoria, a través del contacto con las microgotas de Flugge de una persona infectada, el bacilo se interna generalmente por los bronquios. Ahí se distribuye por todo el árbol conformado por bronquíolos, bronquiolitos y, finalmente, los alvéolos o sacos pulmonares, donde normalmente se realiza el intercambio gaseoso entre el dióxido de carbono tomado de la sangre y el oxígeno inspirado.

Allí existen glóbulos blancos que, como parte del sistema inmunológico, fagocitan a la bacteria. Pero pueden fallar. Entonces se produce la reacción inflamatoria: el organismo reconoce que ha sido infectado y activa anticuerpos específicos para defenderse.

Si este proceso tiene éxito, la persona, aun infectada, no se enferma ni contagia. Pero en las personas con el sistema inmunológico debilitado el bacilo lleva las de ganar. De ahí que el gran resurgimiento de la tuberculosis en la Argentina y en el mundo se haya dado a raíz de la epidemia de sida, cuando el VIH inutiliza las células del sistema inmunitario.

La gran fisura 

Existe un cóctel de drogas –en el Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, cuatro– que el paciente debe tomar sistemáticamente durante al menos 6 meses para que la infección remita completamente. Normalmente el tratamiento produce una rápida mejoría al mes, pero esta ventaja es a la vez la mayor dificultad, porque al sentirse mejor muchos abandonan. Eso no sólo hace que su estado de salud empeore sino que incrementa las posibilidades de adquirir tuberculosis MDR, en cuyo caso el tratamiento requiere de más y diferentes drogas, 2 años de constancia mínima, menos posibilidades de cura y un costo total que trepa de 25 dólares a 5 mil dólares. Eso complica mucho las cosas en la medida en que las cepas MDR y XDR proliferen en los países más pobres.

Las personas VIH positivas deben seguir de entrada un tratamiento algo más complejo que el estándar, lo cual en la práctica suele dificultarles la adherencia.

El objetivo, además de curar al paciente, debe apuntar al corte de la cadena epidemiológica: investigar si alguno de los contactos personales del paciente –los que pasan con él más de 4 horas al día, se considera por caso, aunque puede suceder, como con la gripe, por contacto casual en el subte– puede estar infectado, ya sea porque fue contagiado o porque fue quien se lo transmitió.

Por último, nadie debería dejar de ir al médico si lleva dos semanas seguidas de tos. El examen es sencillo, y no hay más lugar para visiones “románticas” de la enfermedad, al menos mientras siga siendo relativamente sencillo curarla.

Fuente: IntraMed

 

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