PRÓSTATA FEMENINA

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La próstata femenina: Historia, Morfología funcional e implicaciones sexológicas


Zaviaccic, M., Zaviacic, T., R:J.,Breza, J., Holoman, J. 2000. Sexologies. Vol., N° 41

 

 

Corte Histológico que muestra la próstata femenina. Anim. Reprod. v.3, n.1, p.3-18, Jan/Mar 2006

 

Resumen

Reinier de Graaf, un  Fisiólogo e Histólogo Holandés, fue el primero en describir la próstata femenina y en usar este término, así como también en intentar explicar la función de este órgano femenino. La descripción del Ginecólogo Escocés Alexander J: C. Skene se convirtió en el tema de un considerable debate, aumentando la falta de interés e importancia hacia la próstata femenina a pesar de los importantes  estudios del Ginecólogo Americano Huffman.

Al inicio del Siglo XX, la próstata femenina era referida como los ductos parauretrales y glándulas de Skene, es decir como un órgano vestigial, rudimentario e insignificante, sin ninguna importancia en la vida de la mujer.

La producción de Antígeno Prostático Específico en las glándulas parauretrales  y ductos de Skene y los parámetros estructurales y funcionales, así como las enfermedades similares a aquellas de la próstata masculina han proporcionado evidencia convincente para aceptar la existencia de la próstata en la mujer.

El Comité Federativo Internacional sobre Terminología Anatómica (CFITA), en la Reunión del 2001, en Orlando, FL.  USA. , ha acordado mencionar el término próstata femenina (prostata fiminina) en su nueva edición de Terminología Histológica que se publicó en Octubre del 2008. Esta decisión prohíbe el uso posterior de los términos de glándulas parauretrales  y ductos, o el de glándulas de Skene para designar la próstata en la mujer.

La investigación contemporánea presenta a la próstata femenina como un órgano con parámetros inferiores (peso, tamaño y productividad funcional) si se le compara con la próstata masculina. Su peso  promedio es de 5.2 g. representando 1/5 parte del peso de una próstata masculina del adulto. La próstata femenina está situada en la pared de la uretra lo que limita su tamaño y peso. A pesar de su menor tamaño, su  cuerpo celular desempeña una función exocrina (producción de fluido prostático femenino) y neuroendocrina.

La próstata femenina posee histológicamente las mismas estructuras que la próstata del hombre, por ejemplo, sus glándulas, ductos y músculo liso. Los ductos son más numerosos que las glándulas y también exceden el número  de ductos que posee la próstata masculina. La estructura, incluyendo la ultraestructura de células secretorias (luminales), basales (de reserva) y células intermedias de las glándulas prostáticas femeninas, corresponde a la estructura de las mismas células en las glándulas de la próstata en un hombre adulto.

La musculatura lisa (tejido músculo fibroso) es también más abundante en la próstata femenina comparada con la masculina (Zaviacic, 1987, 1999; Zaviacic y col. 2000). Los ductos prostáticos (parauretrales) no se abren hacia la vulva a los lados del meato de la uretra femenina, ellos más bien penetran hacia el lúmen de la uretra a lo largo de toda su longitud (Huffman, 1948; Zaviacic et al. 1999; Zaviacic et al. 2000), y es a través de la uretra y no a través de aberturas separadas que la próstata femenina descarga su contenido (Zaviacic , 1999; Zaviacic et al 2000

Esto excluye el término de “glándulas de Skene”, o la descripción histológica del término “glándulas parauretrales y ductos”, aún usado incorrectamente en la actualidad por algunos para identificar a la próstata femenina. La decisión terminológica de la CFITA al introducir el término “prostata feminina”, toma en consideración los nuevos datos en la investigación de la próstata femenina.

 

Algunos datos importantes:

  • El peso promedio de la próstata femenina adulta es de 5,2 g.
  • Representa la quinta parte del peso promedio del adulto varón.
  • Sus dimensiones promedio son de 3,3 x 1,9 x 1,0 cms.
  • El tipo de próstata más frecuente es el meatal en el 70% de las mujeres.
  • La próstata ofrece líquido prostático durante la eyaculación prostática.
  • Su anatomía está reconocida a nivel mundial y figura en las publicaciones de la Comisión Federativa Internacional sobre Terminología Anatómica.
  • A la fecha se le reconocen dos tipos de funciones: la función exocrina en la cual secreta PSA, fosfatasa acida prostática y fructosa; y la función endocrina, secretando mínimas cantidades de serotonina

 

Conociendo a la próstata femenina

- T.M. José Soldao Muro

Durante el desarrollo embriológico inicial, el patrón básico es femenino, es decir, todos somos mujeres. Esto cambia cuando el embrión masculino empieza a producir sus propias hormonas, alrededor de la octava semana de gestación. Sólo entonces el desarrollo físico de los cuerpos masculino y femenino diverge, aunque menos de lo que muchos presumen.

Es necesario que el embrión femenino inicialmente tenga estructuras que puedan diferenciarse ya sea en los órganos sexuales y reproductivos “masculinos” y “femeninos”. Esto significa que el tejido (seno urogenital) a partir del cual se desarrolla la glándula prostática masculina, debe estar presente también en la mujer. Esto da como resultado que la mujer posea también una glándula prostática.

La próstata femenina es una glándula y NO ES EXCLUSIVA  del sistema reproductor masculino, ya que también se encuentra en hembras de varios mamíferos, incluyendo a los seres humanos y roedores.

En los hombres, la morfogénesis de próstata es un evento controlado por los andrógenos, que actúan indirectamente a través de factores paracrinos secretados por el tejido mesenquimatoso.

En las mujeres, el desarrollo embrionario de la próstata transcurre en un ambiente sin hormonas esteroides, pero la presencia de estas hormonas en el organismo adulto induce  la diferenciación y la actividad secretora de las células prostáticas.

El creciente interés en la próstata femenina se debe a su papel biológico en la producción de líquido prostático, que participa en la nutrición y en los procesos de mantenimiento de los espermatozoides en su camino hacia el óvulo; y además de ser un tejido  potencial de causar lesiones benignas y malignas.

En la última década se han descrito casos de prostatitis, hiperplasia prostática y cáncer prostático en mujeres…!

Mientras que los andrógenos inducen  la diferenciación, desarrollo y la actividad secretora de la glándula prostática; los estrógenos parecen modular los efectos androgénicos, el mantenimiento de la fisiología normal y el crecimiento de la próstata.

La exposición prolongada a las hormonas sintéticas (Anticonceptivos hormonales y los Fármacos de reemplazo), que interfieren con el balance hormonal de las mujeres, pueden provocar cambios importantes en la próstata femenina y su fisiología.